Empezamos en un bosque mesomediterráneo situado en una pedanía de Cuenca capital. Con vuestra participación, podremos ir extendiendo esta hermandad con los árboles por todas las regiones boscosas del país que necesiten consolidarse.

Regalando el uso y disfrute del bosque para celebrar y conmemorar que existimos, creamos una cultura de respeto a la naturaleza y damos motivos directos al corazón para la existencia y permanencia de los bosques.