Los bosques, junto con los océanos, son los garantes de la estabilidad climática por su poder motor del ciclo del agua y su capacidad de absorber el CO2, gracias a la fotosíntesis. Son garantía también de biodiversidad, limpian el agua y el aire y conservan la salud del suelo. Mejoran, por tanto, los ecosistemas a nivel global y producen el 28% del oxígeno que respiramos.
Lamentablemente, el ritmo de desforestación ha avanzado en los dos últimos siglos, más que en toda la historia de la humanidad y actualmente se siguen desforestando 13 millones de hectáreas de bosque al año. Eso significa que cada 15 segundos desaparecen 10 campos de fútbol de arbolado, especialmente en los países tropicales para conseguir madera y explotaciones agrícolas.
Aun así, un tercio de la superficie de la tierra está cubierta de masas forestales, cuyo impacto en el clima y en la lluvia es global. En Europa, podemos reforestar y disfrutar de los bosques como nuestra mejor apuesta en la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global.
Hagamos de nuestros bosques un lugar sagrado, honrando en ellos nuestra vida.
